Dejar de fumar, cuanto antes mejor
En promedio, los fumadores viven más de diez años menos que quienes no fuman. Si se deja el hábito antes de los 40 años, se elimina cerca del 90 % del riesgo de muerte asociado a seguir fumando. Cuanto antes se deje, mayor es el beneficio.
No cuesta nada;
Un estudio estadounidense que siguió a un grupo de personas (sin dividirlas en grupos) reveló que quienes sigu…
No cuesta nada; al contrario, ahorra dinero. Un paquete diario de cigarrillos cuesta unos 20–30 yuanes; al dejar de fumar, ese dinero se queda en el bolsillo. Lo difícil es superar la fase de abstinencia, que suele durar unas semanas o meses.
Un estudio estadounidense que siguió a un grupo de personas (sin dividirlas en grupos) reveló que quienes siguen fumando tienen una esperanza de vida más de 10 años inferior a la de quienes nunca fumaron. Dejar el tabaco antes de los 40 años elimina aproximadamente el 90 % del riesgo de muerte vinculado a seguir fumando. Dejarlo entre los 25 y 34 años supone ganar unos 10 años de vida; entre los 35 y 44 años, unos 9 años; y entre los 45 y 54 años, unos 6 años (los datos se expresan en años de vida ganados). Estudios similares en China indican que, en la década de 2010, el riesgo de muerte de los hombres fumadores en zonas urbanas fue 1,65 veces mayor que el de quienes no fuman (RR 1,65), mientras que en zonas rurales fue 1,22 veces mayor. Después de 10 años de haber dejado el tabaco, este riesgo prácticamente desaparece.
Jha P 等 (2013). 21st-century hazards of smoking and benefits of cessation in the United States. NEJM. https://doi.org/10.1056/NEJMsa1211128;Chen Z 等 (2015). Contrasting male and female trends in tobacco-attributed mortality in China: evidence from successive nationwide prospective cohort studies. Lancet. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(15)00340-2;Oberg M 等 (2011). Worldwide burden of disease from exposure to second-hand smoke: a retrospective analysis of data from 192 countries. Lancet. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(10)61388-8(二手烟那两个数字)
Abrir fuenteInhalar el humo de otros también es peligroso: en 2004, alrededor de 603 000 personas murieron en todo el mundo por exposición al humo de segunda mano, lo que representó cerca del 1 % de todas las muertes globales ese año. Aunque uno no fume, debe evitar el humo ajeno, sobre todo para proteger a los niños. Las estrategias concretas para dejar de fumar se detallan en los puntos 3 (medicamentos para dejar de fumar), 4 (fijar una fecha para dejar el tabaco), 5 (acudir a consultas especializadas en abandono del hábito) y 6 (uso de cigarrillos electrónicos).