19Evidencia A

Para repasar, plantee usted mismo preguntas según el uso futuro; no se limite a memorizar tal cual

Al ponerse a prueba sin consultar el libro, los beneficios van más allá de simplemente memorizar algunas palabras. Un metaanálisis que reunió 192 estudios con más de 10 000 participantes demuestra que este método funciona también para preguntas de distinto tipo, problemas aplicados y cuestiones de razonamiento, aunque con un efecto moderado. No obstante, resulta casi ineficaz en dos casos: cuando se intercambian la pregunta y la respuesta, y cuando el contenido solo se ha visto en el libro sin haber sido nunca objeto de examen.

Coste

No implica gastos ni requiere mucho tiempo adicional. Lo q…

Beneficio

Un metaanálisis que abarcó más de 40 años de investigación, 67 artículos publicados y no publicados, 122 exper…

Coste

No implica gastos ni requiere mucho tiempo adicional. Lo que cambia es el método de práctica: en lugar de limitarse a memorizar tal cual, plantee usted mismo preguntas según el uso futuro. Lo difícil es pensar previamente cómo se empleará ese contenido en el futuro.

Beneficio

Un metaanálisis que abarcó más de 40 años de investigación, 67 artículos publicados y no publicados, 122 experimentos y 192 medidas de efecto de transferencia, con un total de 10 382 participantes, demuestra que las pruebas de autoevaluación generan un aprendizaje que sí se transfiere a otros contextos, frente a la mera relectura sin evaluación. El efecto observado fue d = 0,40 (IC del 95 %: 0,31 a 0,50). Los casos donde la transferencia resultó más notable fueron: preguntas de distinto tipo, problemas aplicados y de razonamiento, cuestiones de diagnóstico médico y palabras clave con significado similar. Por el contrario, la transferencia fue mínima cuando se intercambiaban estímulo y respuesta, cuando el contenido solo se había visto en el libro sin haber sido examinado, y en preguntas de tipo ejemplificativo. Entre los factores que influyen, resultaron decisivos la coincidencia entre la forma de respuesta en la práctica y en el examen, la realización previa de ejercicios de recuperación con retroalimentación detallada, y el haber respondido correctamente en la primera prueba. Los autores corrigieron el sesgo de publicación mediante dos métodos; si bien estos ajustes afectaron poco a los efectos de los factores reguladores, redujeron notablemente el valor del intercepto: cuando no concurren ninguna de esas condiciones, suele ser imposible observar una transferencia positiva.

Fuentes originales

Pan SC, Rickard TC (2018). Transfer of test-enhanced learning: meta-analytic review and synthesis. Psychological Bulletin, 144(7), 710-756. https://doi.org/10.1037/bul0000151

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Nota del autor

El término «memorizar» engloba habitualmente dos acciones distintas: repasar el material (leerlo repetidamente, subrayar lo importante) y recordarlo activamente sin consultar el libro. La primera de ellas obtuvo la calificación más baja en una revisión que evaluó diez métodos de estudio; para conocer dicha calificación, véase el apartado 16 (no considere el subrayado, la lectura repetida ni la redacción de resúmenes como métodos principales). Lo que se debe hacer es la segunda: recordar activamente sin mirar el libro, tal como se explica en el apartado 14 (autoevaluación sin libro). Además, es necesario distribuir la práctica en varios días, como se indica en el apartado 15 (distribución temporal). El procedimiento consiste en pensar previamente cómo se empleará ese contenido en el futuro: si habrá que seleccionarlo en un examen o identificarlo en una situación real, y luego plantearse preguntas según esa modalidad. También resulta útil intercambiar la pregunta y la respuesta, pues el metaanálisis señala que este intercambio es el caso donde la transferencia resulta más débil; por ello, es preciso practicar ambas direcciones.

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