La hospitalización por trastorno mental se rige por el principio de voluntariedad; solo hay dos supuestos en los que se puede ingresar sin el consentimiento de la persona
Ni la negativa de la familia ni la del centro de trabajo bastan para internar a una persona de forma prolongada en un hospital psiquiátrico. La ley solo reconoce dos situaciones: que la persona ya se ha lesionado a sí misma o existe ese riesgo, o que ya ha puesto en peligro a otras personas o existe ese riesgo. En el primer supuesto solo se puede ingresar con el consentimiento del tutor; si el tutor no está de acuerdo, el hospital no puede admitirla. Si hay desacuerdo con el diagnóstico, se puede solicitar un nuevo diagnóstico dentro de los tres días siguientes, y después encargar por cuenta propia una peritación.
No cuesta dinero. Memorizar los dos supuestos para poder e…
El artículo 30 de la Ley de Salud Mental establece que «el tratamiento hospitalario de los trastornos mentales…
No cuesta dinero. Memorizar los dos supuestos para poder enunciarlos cuando haga falta.
El artículo 30 de la Ley de Salud Mental establece que «el tratamiento hospitalario de los trastornos mentales se rige por el principio de voluntariedad». Solo debe llevarse a cabo el tratamiento hospitalario cuando el diagnóstico y la evaluación del estado indiquen que la persona atendida padece un trastorno mental grave y concurre alguna de las siguientes situaciones. La primera: «ya ha llevado a cabo conductas de lesión propia o existe riesgo de lesionarse». La segunda: «ya ha llevado a cabo conductas que ponen en peligro la seguridad de otras personas o existe ese riesgo». Artículo 31: en el primer supuesto, la institución médica solo realizará el ingreso con el consentimiento del tutor; si el tutor no lo otorga, no podrá realizarse. Artículo 32: en el segundo supuesto, si la propia persona o su tutor disienten, pueden solicitar un nuevo diagnóstico, que deberá pedirse dentro de los tres días desde la recepción del diagnóstico, y será emitido por dos médicos psiquiatras colegiados distintos de los que hicieron el diagnóstico inicial; si persiste el desacuerdo con el resultado del nuevo diagnóstico, se puede encargar por decisión propia una peritación médica del trastorno mental a una entidad pericial con la habilitación profesional exigida por la ley. Artículo 35: si el resultado del nuevo diagnóstico o el informe pericial indican que no puede confirmarse un trastorno mental grave, o que el paciente no necesita tratamiento hospitalario, la institución médica no podrá internarlo. Artículo 78: quien lleve deliberadamente a una persona sin trastorno mental a una institución médica para que sea tratada como paciente psiquiátrico responderá según la ley de la indemnización correspondiente (en todo el país, en vigor desde el 1 de mayo de 2013, revisada en 2018)
中华人民共和国精神卫生法(2018 年修正,第三十条、第三十一条、第三十二条、第三十五条、第七十八条). https://flk.npc.gov.cn/detail?id=2c909fdd678bf17901678bf7448a066d
Abrir fuenteHay que escribir también el otro lado, o esta entrada se leería como «nadie puede llevar a nadie al médico». El artículo 28 dispone que si una persona con presunto trastorno mental ya ha lesionado a alguien o puesto en peligro la seguridad de otras personas, o existe ese riesgo, sus parientes cercanos, su unidad de trabajo o la policía local deben adoptar de inmediato medidas para detenerlo y llevarla a una institución médica para el diagnóstico del trastorno mental. A la institución médica a la que se lleva a la persona para diagnóstico no le está permitido negarse a emitirlo. Así pues, «llevar a que la evalúen» y «dejarla ingresada» son dos puertas: la primera es baja, la segunda es alta. El artículo 75 recoge las responsabilidades de las instituciones médicas: aplicar restricciones o aislamiento contra las normas, o diagnosticar con un trastorno mental a quien no lo padece, se sanciona hasta con la retirada de la licencia de ejercicio profesional. Qué hacer cuando alguien cercano tiene impulsos de agredir, véase la sección 8.