Convertir lo que «piensa hacer» en «a qué hora, en qué lugar y qué hará si se presenta algo»
Cambie «voy a hacer esto» por «el martes a las 8 de la mañana, cuando me siente en el escritorio, lo primero es la introducción». Sumadas las 94 comprobaciones que se han hecho, quien escribe así sus planes cumple sus objetivos con bastante más frecuencia, un efecto entre moderado y grande. Solo cambia cómo se redacta una frase: no cuesta dinero ni esfuerzo.
No cuesta dinero. Cada cosa le lleva de 1 a 2 minutos: esc…
Al juntar 94 comprobaciones independientes, quienes escriben primero el plan como «si ocurre esto, hago esto»…
No cuesta dinero. Cada cosa le lleva de 1 a 2 minutos: escribir una frase con la estructura «si ocurre esto, hago esto». Por ejemplo: «el martes a las 8 de la mañana, cuando me siente en el escritorio, lo primero es la introducción».
Al juntar 94 comprobaciones independientes, quienes escriben primero el plan como «si ocurre esto, hago esto» cumplen más sus objetivos. En psicología esta forma de escribir los planes se llama intención de implementación. El tamaño del efecto es d = 0,65, entre moderado y grande. Sirve en tres momentos: para ponerse manos a la obra, para aguantar cuando algo interrumpe y para retirarse de aquello que está condenado a no salir.
Gollwitzer, P. M., & Sheeran, P. (2006). Implementation intentions and goal achievement: A meta-analysis of effects and processes. Advances in Experimental Social Psychology, 38, 69–119. https://doi.org/10.1016/S0065-2601(06)38002-1
Abrir fuenteEste truco solo funciona con lo que usted de verdad quiere hacer. Si el objetivo no le interesa, no servirá de nada escribir cuantas frases sea. Además, esos estudios reclutaron sobre todo a estudiantes y midieron sobre todo hábitos de salud; llevados al trabajo, no tiene por qué funcionar igual.